15 de septiembre de 2025.- El empresario Ricardo Salinas Pliego, presidente de Grupo Salinas, Grupo Elektra y Banco Azteca, lanzó un nuevo movimiento opositor denominado “Anticorrupción y Anticrimen”, apenas días después de sugerir que podría buscar la Presidencia de México. Sin embargo, el llamado ocurre mientras enfrenta desde hace más de una década una batalla legal para evadir créditos fiscales multimillonarios que sus empresas adeudan al erario.
El primer encuentro del movimiento se celebró el 11 de septiembre en instalaciones de TV Azteca, en un evento privado al que asistieron figuras cercanas al magnate. En la fotografía difundida aparecen periodistas vinculados a la televisora como Sergio Sarmiento, Javier Alatorre y Leonardo Curzio, así como María Amparo Casar, presidenta de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI); la periodista Lourdes Mendoza; y su hijo, Benjamín Salinas Sada.
En su intervención, Salinas Pliego aseguró que “es momento de decidir de qué lado de la historia estamos”, al acusar que México vive una “dictadura de partido único” encabezada por Morena y el expresidente Andrés Manuel López Obrador, a quien señaló de “mandar desde Palenque”.
De acuerdo con la periodista Lourdes Mendoza, presente en la reunión, el empresario recordó que en 2024 “el 46% de la población no votó por Morena” y planteó la necesidad de una “resistencia en contra del régimen”.
No obstante, la credibilidad de su cruzada “anticorrupción” queda en entredicho debido a los señalamientos de fraude fiscal y evasión multimillonaria que pesan sobre sus compañías, incluyendo el caso de la extinta Mexicana de Aviación. El SAT mantiene abiertos procesos legales para que Grupo Salinas pague adeudos que, de acuerdo con estimaciones oficiales, alcanzan miles de millones de pesos.
Al ser cuestionada el 5 de septiembre sobre las aspiraciones políticas del empresario, la presidenta Claudia Sheinbaum respondió con firmeza: “Primero que pague sus impuestos”.
Con este movimiento, Salinas Pliego intenta proyectarse como referente opositor, aunque lo hace desde una posición debilitada por sus pendientes fiscales y el uso de su propia televisora como plataforma política, lo que deja en evidencia la contradicción de encabezar una cruzada anticorrupción mientras enfrenta acusaciones por evadir al fisco.








