Pleito entre Morena y PRI escala: Mancilla y Arturo Ávila protagonizan empujones e insultos en el Senado

13 de agosto del 2026.- La confrontación entre Morena y el PRI sumó este miércoles un nuevo episodio de tensión, luego de que el diputado priista Carlos Eduardo Gutiérrez Mancilla y el morenista Arturo Ávila protagonizaran un intercambio de insultos y empujones en las inmediaciones del Senado de la República.

De acuerdo con reportes periodísticos, Gutiérrez Mancilla, quien no forma parte de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, acudió al patio del Senado para confrontar a Ávila, quien acababa de ofrecer una conferencia de prensa después de su participación en el pleno.

El desencuentro ocurrió luego de que el vocero de Morena en la Cámara de Diputados criticara al dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno, por acudir a Estados Unidos para denunciar presuntos actos de censura y persecución política en México. Ávila calificó la actuación del priista como una forma de buscar intervención extranjera en asuntos nacionales.

Según los reportes, Mancilla se acercó a Ávila y comenzó el intercambio verbal, que posteriormente derivó en empujones. El legislador de Morena intentó retirarse del lugar, mientras el priista continuó con los señalamientos.

El enfrentamiento ocurre en un contexto de constantes choques entre ambos legisladores. En intervenciones previas, Gutiérrez Mancilla ha llamado a Ávila “narcovocero”, mientras que el morenista ha respondido calificándolo como “porro” de Alejandro Moreno. Los intercambios han quedado registrados incluso en el Diario de los Debates de la Cámara de Diputados.

Ávila analiza presentar denuncia

Tras la confrontación, Arturo Ávila informó que analiza presentar una denuncia penal contra Gutiérrez Mancilla. El legislador morenista señaló que, desde su perspectiva, algunas de las conductas registradas durante el enfrentamiento podrían constituir delitos.

En declaraciones retomadas por medios nacionales, Ávila indicó que antes de tomar una decisión consultará el caso y adelantó que también buscará llevar el asunto ante el Comité de Ética de la Cámara de Diputados.

El morenista acusó además a Mancilla de mantener un comportamiento reiteradamente agresivo y señaló que existen antecedentes de confrontaciones del priista con otros legisladores y periodistas.

Morena plantea removerlo de la Comisión de Juventud

Ávila también anunció que su grupo parlamentario buscará promover la remoción de Gutiérrez Mancilla como presidente de la Comisión de Juventud de la Cámara de Diputados.

El legislador argumentó que, además del comportamiento mostrado durante el enfrentamiento, dicha comisión mantiene un rezago legislativo y cuestionó el desempeño del priista al frente de ese órgano parlamentario.

“Tenemos la mayoría legislativa, y con eso será suficiente para poder removerlo de esta comisión”, sostuvo Ávila, según las declaraciones difundidas.

El morenista también volvió a cuestionar el vínculo político de Mancilla con Alejandro Moreno y lo acusó de actuar como “porro” del dirigente priista.

Un historial de confrontaciones

El episodio de este miércoles no es el primero en el que Gutiérrez Mancilla se ve involucrado en enfrentamientos dentro del Congreso.

Durante 2025 protagonizó diversos intercambios verbales con legisladores de Morena y sus aliados. En junio de ese año, durante la discusión de la Ley del Sistema Nacional de Seguridad Pública, se registraron empujones e insultos entre legisladores de distintas bancadas, en medio de una jornada marcada por mantas y acusaciones cruzadas.

En mayo de 2026, además, Mancilla estuvo involucrado en otro momento de tensión en San Lázaro, cuando estuvo cerca de llegar a los golpes con el diputado morenista Zenyazen Roberto Escobar durante una sesión que se prolongó por más de 31 horas.

La nueva confrontación entre Mancilla y Ávila vuelve a evidenciar el elevado nivel de polarización que se vive entre Morena y el PRI en el Congreso de la Unión, donde las diferencias políticas han derivado recurrentemente en insultos, acusaciones personales y enfrentamientos físicos.

Más allá de las posiciones partidistas, los hechos colocan nuevamente bajo escrutinio el comportamiento de los representantes populares y el nivel de debate que se desarrolla en los órganos legislativos del país.