Los Ángeles, California.- La actriz y productora estadounidense Diane Keaton, ganadora del Premio Óscar a Mejor Actriz por su papel en Annie Hall (1978) y una de las figuras más influyentes del cine contemporáneo, falleció este sábado a los 79 años en California, según confirmó un portavoz de su familia a la revista People.
“No hay más detalles disponibles por el momento, y su familia ha solicitado privacidad en este momento de profunda tristeza”, informó el representante.
Las causas del fallecimiento no han sido reveladas.
Diane Keaton fue mucho más que una actriz: fue una fuerza transformadora en la industria cinematográfica, admirada por su autenticidad, su carisma y su estilo inconfundible. A lo largo de más de cinco décadas de carrera, redefinió la comedia romántica moderna y consolidó su lugar entre las grandes intérpretes de Hollywood.
Keaton debutó en 1970 con Lovers and Other Strangers (Amantes y otros extraños), pero alcanzó fama mundial gracias a su interpretación de Kay Adams, la esposa de Michael Corleone (Al Pacino) en El Padrino y El Padrino II.
Su estrecha colaboración con Woody Allen marcó una etapa fundamental de su carrera. Junto a él protagonizó varias películas emblemáticas, siendo Annie Hall (1977) la más recordada. Con este papel ganó el Óscar, el BAFTA y el Globo de Oro, convirtiéndose en una de las figuras más queridas del cine estadounidense.
Nacida el 5 de enero de 1946 en Los Ángeles como Diane Hall, adoptó el apellido “Keaton” por razones artísticas. A lo largo de su vida, destacó también como productora, directora, escritora y defensora de causas sociales, especialmente en temas de adopción y preservación arquitectónica.
Le sobreviven sus dos hijos, Dexter y Duke Keaton, a quienes adoptó siendo madre soltera.
Su último trabajo cinematográfico fue la comedia Summer Camp (2024), que coprotagonizó junto a Kathy Bates y Alfre Woodard, una historia sobre amistad y segundas oportunidades que, sin saberlo, se convirtió en su despedida de la gran pantalla.
Con su partida, Hollywood pierde a una estrella irrepetible, símbolo de independencia, elegancia y autenticidad. Su sonrisa, su voz y su peculiar sentido del humor seguirán brillando en cada una de sus películas.








