Uruapan, Michoacán, 16 de septiembre de 2025.– En un hecho inédito en la política local, el presidente municipal de Uruapan, Carlos Manzo Rodríguez, anunció que su gobierno entra en resistencia civil hasta que los gobiernos estatal y federal logren la captura de los responsables del asesinato del policía municipal Vidal, ocurrido hace dos días en un retén frente a instalaciones de Pemex.
Acompañado de integrantes de su gabinete, ciudadanos afines al movimiento independiente que lo llevó al cargo, así como de la diputada federal Guadalupe Arias y el diputado local Carlos Alejandro Bautista Tafolla, el alcalde informó la suspensión de los trabajos del Teleférico como medida de presión para instalar una mesa de diálogo con el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla, la Fiscalía General del Estado y autoridades del Gobierno de México.
“Queremos un Uruapan sin hechos violentos. No daré marcha atrás en esta petición. Si no hay respuesta de los otros niveles de gobierno, será el pueblo el que encabece las acciones necesarias para recuperar la paz social que se ha perdido desde hace muchos años”, declaró Manzo ante los presentes.
El edil señaló incluso los sitios donde, aseguró, se ubican las células delictivas que operan en el municipio, e hizo un llamado a coordinarse con la federación y el gobierno estatal para su desmantelamiento. “Queremos que nos entreguen vivos o muertos a quienes le arrebataron la vida al policía Vidal”, subrayó.
La postura del gobernador
Ante el anuncio del alcalde, el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla llamó al edil de Uruapan “a no revolver las cosas”, al señalar que una cosa es la seguridad y otra distinta la construcción del Teleférico.
En entrevista, Ramírez Bedolla adelantó que será necesario implementar una nueva estrategia de seguridad en la Perla del Cupatitzio, pero aclaró que “no existe motivo alguno que justifique detener la obra de movilidad”. Por el contrario, afirmó que frenar su construcción “generaría una serie de afectaciones para diversos sectores”, al tratarse de un proyecto clave en materia de infraestructura y desarrollo urbano para el municipio.
La tensión entre ambas autoridades abre un nuevo capítulo en la discusión sobre las prioridades en Uruapan: mientras el alcalde insiste en que no habrá reactivación de obras hasta lograr justicia, el gobierno estatal sostiene que la seguridad y el desarrollo deben caminar de manera paralela.








