
30 de enero del 2026.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la imposición de aranceles adicionales a todo producto proveniente de “cualquier país que directa o indirectamente venda o de alguna otra manera proporcione petróleo a Cuba”, en una nueva escalada de presión económica contra la isla caribeña, que atraviesa una severa crisis energética tras la interrupción de suministros desde Venezuela a inicios de este año.
La decisión fue formalizada mediante una orden ejecutiva firmada por Trump, en la que su gobierno sostiene que las políticas y acciones del gobierno de Cuba representan una amenaza para la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos. El decreto faculta a los secretarios de Comercio y de Estado para determinar, a su criterio, si algún país suministra petróleo a La Habana por cualquier vía, directa o indirecta.
“Cuba es una nación en decadencia… creo que Cuba no podrá sobrevivir”, declaró Trump la noche del jueves, tras hacer pública la orden ejecutiva, durante la premier del documental Melania. En el documento se establece que el secretario de Comercio, en consulta con el Departamento de Estado y otros altos funcionarios, evaluará caso por caso la aplicación de los nuevos aranceles.
La medida coloca una presión particular sobre México, cuyo gobierno ha mantenido apoyo energético y una postura de solidaridad con Cuba. De acuerdo con reportes de la agencia AP, esta decisión ocurre en un momento en que la presidenta mexicana ha buscado construir una relación de cooperación con la administración Trump.
Ante el anuncio, la presidenta Claudia Sheinbaum advirtió que la eventual aplicación de aranceles a países que suministran petróleo a Cuba podría detonar una crisis humanitaria de gran alcance en la isla. Durante su conferencia matutina del 30 de enero de 2026, realizada en Baja California, Sheinbaum leyó una declaratoria oficial del Gobierno de México en la que expresó preocupación por el impacto directo en hospitales, alimentación y servicios básicos del pueblo cubano.
“La aplicación de aranceles a países que suministran petróleo a Cuba podría desencadenar una crisis humanitaria de gran alcance”, señaló la mandataria, al tiempo que reafirmó que México defenderá, por la vía diplomática, los principios de soberanía y libre autodeterminación de los pueblos, pilares de su política exterior.
Como parte de la respuesta institucional, Sheinbaum informó que instruyó a la Secretaría de Relaciones Exteriores a establecer comunicación inmediata con el Departamento de Estado de Estados Unidos para conocer con precisión el alcance del decreto firmado el 29 de enero y transmitir la postura mexicana. Asimismo, adelantó que su gobierno explorará alternativas para apoyar de manera humanitaria al pueblo cubano, en congruencia con la tradición diplomática de México.







