México condena intervención militar en Venezuela y exige respeto al derecho internacional

03 de enero del 2026.- El Gobierno de México fijó este domingo una postura firme frente a los acontecimientos registrados en Venezuela, luego de que fuerzas armadas de Estados Unidos ejecutaran acciones militares unilaterales en territorio de la República Bolivariana. Horas después de los hechos, la presidenta Claudia Sheinbaum compartió y respaldó públicamente el posicionamiento oficial de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), reiterando el rechazo absoluto a cualquier intervención armada y la defensa de los principios históricos de la política exterior mexicana.

A través de un comunicado difundido por la cancillería y retomado por la mandataria en sus redes sociales, el Gobierno de México condenó “enérgicamente las acciones militares ejecutadas unilateralmente en las últimas horas por fuerzas armadas de los Estados Unidos de América contra objetivos en territorio de la República Bolivariana de Venezuela”, al considerar que constituyen una violación al artículo 2 de la Carta de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

La presidenta subrayó que la postura de México responde a una vocación pacifista y a principios diplomáticos consolidados a lo largo de décadas, y no a coyunturas políticas. En ese sentido, enfatizó que el respeto a la soberanía de los Estados es un eje irrenunciable de la política exterior mexicana.

En el posicionamiento oficial, México hizo un llamado urgente a respetar el derecho internacional y los principios de la Carta de la ONU, así como a cesar cualquier acto de agresión contra el gobierno y el pueblo venezolanos. Además, advirtió que América Latina y el Caribe han sido concebidos como una zona de paz, basada en el respeto mutuo, la solución pacífica de las controversias y la proscripción del uso o la amenaza de la fuerza, por lo que cualquier acción militar pone en grave riesgo la estabilidad regional.

El Gobierno mexicano reiteró que el diálogo y la negociación son las únicas vías legítimas y eficaces para resolver las diferencias existentes, y manifestó su disposición a apoyar esfuerzos de facilitación, mediación o acompañamiento que contribuyan a preservar la paz regional y evitar una escalada del conflicto.

Finalmente, México instó a la Organización de las Naciones Unidas a actuar de manera inmediata para contribuir a la desescalada de las tensiones, facilitar el diálogo y generar condiciones que permitan una solución pacífica, sostenible y conforme al derecho internacional.