20 de diciembre del 2025.- El ex campeón mundial de los pesos pesados Anthony Joshua se impuso por nocaut técnico en el sexto asalto a Jake Paul en la pelea estelar celebrada la noche del viernes en el Kaseya Center de Miami, en un combate dominado de principio a fin por el británico y que terminó con una consecuencia mayor para el estadounidense: una fractura doble de mandíbula.
Tras el desenlace, el propio Paul confirmó la lesión al compartir en sus redes sociales una radiografía que muestra la gravedad del daño. A pesar de ello, el influencer y boxeador no perdió el tono desafiante y aseguró que quiere volver al ring lo antes posible, incluso lanzando un sorpresivo reto: pidió enfrentar a Saúl “Canelo” Álvarez “en diez días”, declaración que inmediatamente generó reacciones en el mundo del boxeo.
La contienda siguió el guion esperado. Joshua impuso su jerarquía, mayor alcance, potencia y técnica. Paul, en cambio, apostó abiertamente por la supervivencia: movilidad lateral constante, evasión permanente y varias caídas que interrumpieron el ritmo de la pelea.
La falta de intercambio real provocó que el combate resultara menos espectacular de lo anticipado. Joshua avanzó con cautela, cerró espacios sin asumir riesgos innecesarios y esperó el desgaste del estadounidense para liquidar el pleito.
La superioridad del británico fue suficiente. En el sexto asalto, con Paul ya sin respuestas y visiblemente tocado, el réferi detuvo las acciones decretando el nocaut técnico.
Joshua cumplió con los pronósticos y reafirmó su jerarquía. Paul, en cambio, no solo quedó superado en lo deportivo, sino que terminó con una seria lesión, mientras sus declaraciones posteriores confirman que su personaje polémico seguirá tan activo como siempre… aunque su futuro sobre el ring, hoy, luce en pausa médica obligada.








