Carlos Torres Piña: el perfil de la unidad que encabeza la Transformación en Michoacán

Por Isabel Rodríguez

Mientras otros apuestan por la confrontación, Carlos Torres Piña eligió el camino de la unidad.

Durante la asamblea del pasado sábado en respaldo a la presidenta Claudia Sheinbaum, Torres Piña envió un mensaje claro a la militancia y a la sociedad: no caer en descalificaciones, no atacar a las y los compañeros y no replicar campañas de desprestigio. La prioridad es fortalecer el movimiento y mantener la unidad rumbo a 2027.

Su llamado llega en un momento clave. La Comisión Nacional de Elecciones de Morena decidió ampliar tres semanas el proceso interno para dar a conocer a las seis personas finalistas —tres mujeres y tres hombres— que participarán en la encuesta definitiva para definir la Coordinación Estatal de la Defensa de la Transformación.

En política no basta con encabezar las preferencias. También hay que demostrar templanza cuando arrecian las descalificaciones. Y eso fue precisamente lo que hizo Carlos Torres Piña. Por eso, el llamado es no creer en rumores ni en campañas negras. Es a esperar la información oficial y entender que, cuando un perfil crece en respaldo ciudadano, también crecen los intentos por desacreditarlo.

En un proceso que exige serenidad, Carlos Torres Piña parece haber entendido que la unidad también se construye desde el liderazgo. Diversas mediciones publicadas en las últimas semanas dibujan una tendencia difícil de ignorar. Encuestas de Massive Caller lo han colocado de manera consistente en el primer lugar de las preferencias internas, con mediciones que van del 27.2% al 28.5%, por encima de sus principales contendientes. Otras mediciones difundidas por Rubrum y Electoralia también lo ubican entre los perfiles mejor posicionados rumbo a 2027.

Sin embargo, más allá de las encuestas, el mensaje es claro: Carlos Torres Piña representa un perfil que suma, dialoga y privilegia la unidad sobre la confrontación. En tiempos donde algunos buscan dividir, la fortaleza de Morena está en mantenerse unido, respetar las reglas del proceso y cerrar filas en torno al proyecto que encabeza la presidenta Claudia Sheinbaum.

Al final, serán las y los michoacanos quienes decidan no el ruido de las campañas, sino la congruencia de los liderazgos. La política que necesita el estado no es la que divide, insulta o enfrenta; es la que escucha, une y construye acuerdos.

Porque cuando un pueblo tiene que elegir su futuro, vale más un liderazgo que convoque a la unidad que mil voces apostando por la confrontación. Michoacán merece un proyecto que sume voluntades y no que profundice las diferencias. Esa será, al final, la decisión más importante para la ciudadanía.