Reforma electoral se retrasa un día; aliados de Morena aún no convencidos

3 de marzo de 2026.- La iniciativa de reforma electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo no fue enviada al Congreso en la fecha prevista y será entregada con un día de retraso, luego de que la mandataria ordenara ajustes de última hora para acotar el contenido exclusivamente a materia electoral y evitar contradicciones jurídicas.

Durante su conferencia matutina, Sheinbaum explicó que el proyecto incluía modificaciones a artículos que no estaban estrictamente relacionados con el tema electoral, por lo que decidió devolverlo para su revisión. “Se modificaban algunos artículos adicionales a los artículos que tienen que ver con lo electoral. Les comenté que no era necesario”, señaló, al subrayar que la intención es evitar inconsistencias antes de su presentación formal.

El coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal Ávila, ya había anticipado que la propuesta no sería presentada de inmediato en San Lázaro, pues la presidenta revisa personalmente sus iniciativas. Monreal aseguró que los “puntos nodales” de la reforma no cambiarán, entre ellos la nueva fórmula para elegir legisladores plurinominales y la reducción del financiamiento a organismos electorales y partidos políticos.

Tensiones en la alianza oficialista

Más allá del ajuste técnico, la reforma ha generado un nuevo escenario político en el Congreso. La propuesta ha reactivado el llamado “bloque de contención”, integrado por PRI, PAN y Movimiento Ciudadano, pero en esta ocasión se suma un elemento adicional: las reservas expresadas por los aliados de Morena, el PT y el Partido Verde.

Diversos análisis apuntan a que algunos aspectos de la reforma podrían afectar los beneficios y posiciones que actualmente conservan estos partidos, lo que ha abierto tensiones internas dentro de la coalición legislativa. De confirmarse su rechazo, sería la primera vez que PT y PVEM se alineen con la oposición para frenar una iniciativa presidencial de carácter constitucional.

Especialistas señalan que la resistencia no necesariamente responde a una defensa del modelo democrático, sino a una lógica de “sobrevivencia política”, ante posibles cambios en las reglas de representación y financiamiento.

Mayoría calificada en riesgo

El escenario es relevante porque Morena y sus aliados cuentan actualmente con 364 diputados y 87 senadores, números que les permiten alcanzar la mayoría calificada necesaria para modificar la Constitución. Sin embargo, sin el respaldo del PT y PVEM, Morena perdería los votos indispensables: 81 en la Cámara de Diputados y 19 en el Senado, en caso de asistencia plena.

“Habremos de respetar a nuestros aliados, profundizar nuestro convencimiento de la propuesta de nuestra presidenta y tratar de convencer a los adversarios”, declaró Monreal, reconociendo implícitamente que el consenso no está garantizado.

La iniciativa, que se espera sea entregada formalmente en las próximas horas, iniciará así su ruta legislativa en un contexto de negociación intensa y con una alianza oficialista que, por primera vez en esta legislatura, muestra fisuras visibles frente a una reforma estructural.